La más icónica representante del showbizz de Argentina, una de las grandes capitales del espectáculo del mundo, es hoy protagonista de la última serie lanzada por Netflix. 

Con gran campaña de lanzamiento, a puro marketing, se estrenó Moria, la vida ficcionada de Moria Casán, actriz, vedette, y empresaria que durante los últimos 55 años revolucionó la escena nacional desde el teatro y  la televisión.

La serie cuenta con ocho capítulos, tres actrices protagonistas (Sofia Gala Castiglione, Leticia Siciliani y Cecilia Roth), y un elenco extenso, que caracteriza a personajes ignotos y conocidos del mundo del espectáculo y de la vida privada de Casán. Transitan historias de vida, anécdotas, exposición pública, parejas y hasta las historias en la cárcel en Paraguay. Una vida y mil vidas de un personaje sin medias tintas. Una persona que supo construir un personaje, ganarse el publico y convertirse en un sex symbol.

Pero el leitmotiv de la ficción sobre la vida y obra de Casán subyace luego de las seis horas de la serie completa: una relación madre hija se construye con determinación firme y amor, con las formas que cada uno decida. Y es eso lo que se muestra en Moria. En el medio, dramatismo, realismo y show. El racconto de una vida que compartió la noche, la toxicidad, la época dorada del teatro de revistas, la obra de más extensa exposición en la calle Corrientes (Brujas). 

Precisamente, en la maternidad está una de las aristas más interesantes de Moria: en ese vínculo entre madre e hija que atraviesa la historia sin necesidad de explicaciones. Una relación hecha de amor, diferencias, encuentros y desencuentros, pero también de una profunda pertenencia. Porque detrás del personaje, del escenario y de todo lo que Moria construyó durante décadas, queda algo mucho más íntimo: una madre y una hija tratando, cada una a su manera, de encontrarse y reconocerse.