Otra historia de amor llegó a la calle Corrientes. Esta vez protagonizada por dos "vaqueros", o más bien dos hombres que comparten el mismo trabajo: cuidar ovejas en la montaña. A partir de allí, dos historias de vida y dos formas de vivir ese vínculo. Un relato impactante, que no pasa desapercibido.
La adaptación de la película Secreto en la montaña, a cargo del reconocido Marcos Carnevale, responde con fidelidad a la historia original llevada primero a la pantalla grande. La historia entre Jack Twist y Ennis del Mar, representados por Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe, cala hondo en la profundidad de las relaciones humanas: entre dos compañeros de trabajo, primero, y entre dos hombres que terminan amándose.
Los protagonistas resuelven muy bien, con actuaciones medidas y precisas, una relación entre personajes que arrastran historias diferentes. Ambos construyen figuras atravesadas por el deseo, el miedo, la ternura y todo aquello que debe callarse.
Vicuña exhibe una sensibilidad manifiesta en cada palabra, con gestos casi desesperados por alcanzar una felicidad que siempre parece escaparse. Lamothe, en tanto, trabaja desde la contención y la negación, con silencios que a veces dicen más que cualquier parlamento. Entre los dos se genera una tensión emocional que sostiene la obra de principio a fin. En el medio aparece una esposa, interpretada por Laura Paredes, quien plantea la doble vida y las dificultades para asumirse de uno de los protagonistas.
La dirección es del reconocido Javier Daulte, quien apuesta a la intimidad antes que al golpe de efecto o al aprovechamiento fácil de elecciones de vida no convencionales, especialmente en el contexto que plantea el conflicto.
La obra es dinámica, bien resuelta y entretenida frente a un conflicto que el público ya conoce de antemano, aunque el resultado sorprende. Una buena opción para esta temporada de Corrientes.