El libro Qué es el budismo de Jorge Luis Borges —escrito junto a Alicia Jurado y publicado en 1976— no es un tratado religioso académico, sino una aproximación ensayística y literaria al pensamiento budista. Borges se interesa menos por el ritual o la práctica cotidiana y más por las ideas filosóficas que lo seducían: la noción de que el yo es una ilusión, la impermanencia de todas las cosas y la idea del mundo como una trama de causas y efectos. El libro funciona casi como una conversación culta y clara, donde el budismo aparece como una tradición racional, ética y profundamente especulativa.

Borges se detiene especialmente en la figura de Siddhartha Gautama (el Buda histórico), a quien presenta no como un dios sino como un maestro que propone un camino para liberarse del sufrimiento a través del conocimiento y la disciplina mental. Explica conceptos centrales como las Cuatro Nobles Verdades, el karma y el nirvana, pero lo hace con un tono accesible y con comparaciones que acercan Oriente a la tradición filosófica occidental.

En el fondo, el libro también revela algo muy borgiano: su fascinación por las doctrinas que cuestionan la identidad personal y la realidad misma. El budismo le ofrece a Borges una metafísica sin dogma y una ética sin teología, algo que dialoga con muchos de sus cuentos y ensayos, donde el tiempo, el sueño y la ilusión son temas recurrentes. Es breve, claro y más reflexivo que doctrinario —casi una puerta de entrada al budismo vista desde la mirada de un escritor.